Última actualización: 16.10.19

 

Los pimientos asados son una receta tradicional que parece sencilla, pero que requiere su técnica, ya sea en estufa, barbacoa o sartén, para que queden en un equilibrio entre crocantes, jugosos y sean un manjar exquisito al paladar. 

 

Los pimientos son verduras nobles que se pueden utilizar para condimentar diferentes platos y que agregan un sabor adicional. Su uso y elaboración son muy variados. Incluso su tipo y forma pueden variar. Los hay grandes, pequeños, regulares o picantes, siendo una de las variedades más populares el pimiento morrón rojo.

Además, los pimientos también son una opción de guarnición para acompañar platos elaborados y hay quienes los sirven como menú principal. Su sabor y cocción tienen su técnica, para que queden con una textura agradable al ser asados. En este sentido, los chefs recomiendan que se utilicen pimientos rojos grandes, porque tienen más carne, jugo y sabor dulce. 

En todo caso, a la hora de preparar pimientos, se pueden utilizar verdes, rojos, amarillos o naranja, según los gustos. Lo importante es que todos tengan tamaños similares, para que se cocinen de forma uniforme.

 

Diversas formas de asado 

Hay distintas formas de asarlos. Se puede optar por cocinarlos enteros o picarlos por la mitad y quitarles el corazón o las semillas. Antes de comenzar, debes lavar y secar los pimientos. De igual modo, es necesario que se quiten las partes que estén estropeadas y se retire el tallo. 

Si se ha optado por asarlos abiertos, se deben dividir por la mitad haciendo un corte vertical limpio. Seguidamente, se retira todo el núcleo. De lo contrario, deberás dejarlos como una unidad.

Existen al menos tres métodos diferentes que se pueden utilizar para hacer pimientos asados. Seleccionar uno dependerá de las posibilidades y de los recursos que se tengan en el hogar. Si los tienes todos, entonces podrás experimentar las diferentes técnicas y determinar cuál de ellas expone el mejor sabor de los pimientos.

 

 

Al horno 

Una de las formas más comunes de asar pimientos es al horno. Además, requiere de una técnica sencilla y, por la convección del calor, hay un horneado parejo que conserva los jugos, dejando un exterior crocante.

Para hacerlo, se debe precalentar el horno a 200 grados por 15 minutos. Durante este tiempo, coge un molde refractario o una bandeja y unta con aceite. Seguidamente, se deben colocar los pimientos dejando espacio entre ellos. Luego, rocía los pimientos con aceite de oliva extra virgen, hasta que todo el cuerpo esté aceitado. Para continuar, introdúcelos al horno y baja un poco la temperatura los primeros 25 minutos. Recuerda ir dando vueltas con una pinza para que todo se dore. Sabrás que están listos cuando la piel de los pimientos está ennegrecida. 

Otra opción en el horno es solo haciendo uso del gratinador. En este caso, los pimientos se deben colocar dos rejillas por debajo del calor, para que este cocine de forma pareja tanto el exterior como el interior, pero sin quemarlos. 

 

Sobre el fuego de la cocina 

Este método tiende a ser válido sólo para quienes tienen cocina de gas, siendo posible asar los pimientos directamente sobre la llama. Es una forma adecuada para pocas cantidades. De lo contrario, se pasará todo el día frente a la cocina.

Primero, se debe cubrir la parte externa del fuego con papel aluminio, que hará las veces de un asador. Seguidamente, se deben colocar uno a uno los pimientos, directamente sobre el fuego medio. Para que no se quemen, es necesario girar de forma frecuente para que haya una cocción uniforme.

 

A la barbacoa 

Para los días de buen sol del verano y la primavera, e incluso para usar bajo techo en las temporadas de invierno y otoño, cocinar con una barbacoa es una buena opción, porque saca lo mejor de las comidas a través del sabor único de las brasas.

De modo que si cuentas con una, no se puede desaprovechar la oportunidad de asar los pimientos en ella. Para lograrlo, coloca los pimientos sobre el grill, monitorea la cocción y vigila la potencia de las llamas, que deben estar en nivel medio para que no quemen los pimientos, sino que los cocine de forma uniforme. Recuerda girar los pimientos cada cierto tiempo y tras unos 25 minutos retira del grill. Para este momento, la piel del vegetal ya debe estar ennegrecida. 

Esta es una de las mejores formas de asar pimientos, de modo que si no cuentas con una barbacoa, podrías optar por una. Hay muchas marcas disponibles y los precios varían. Lo recomendado es poder adquirir la mejor barbacoa del mercado y sacarle provecho con distintas preparaciones.

 

 

Adiós a la piel 

Si se busca deshacerse de la piel de los pimientos, el vapor es una de las mejores opciones. Para ello, coge los pimientos recién asados y déjalos reposar en vapor, para que sea más fácil desprender la piel. 

Este baño de vapor se puede lograr tapando la bandeja del horno con papel aluminio, impidiendo la entrada de ventilación. Otra forma es llevar los pimientos dentro de una bolsa de plástico con cierre hermético y dejarlos allí unos 25 minutos. Después, retirar la piel debería ser más sencillo.

Seguidamente, se deben cortar los pimientos por la mitad, retirar todo el corazón o semillas y cortar los filamentos. Se debe tener cuidado de no dejar escapar los jugos naturales. 

De acuerdo al uso, se pueden cortar en tiras largas o se pueden dejar en piezas grandes. Lo bueno de los pimientos asados es que se pueden consumir a largo plazo si se almacenan de forma correcta en la nevera en un envase hermético. Si el consumo será a más de dos días, se recomienda añadir aceite de oliva. Ahora bien, si se espera utilizar mucho después, se puede optar a almacenarlos al vacío.