Última actualización: 13.12.19

 

La llegada del invierno representa la ejecución de una serie de tareas, con el objetivo de preparar nuestro hogar para la exposición a las bajas temperaturas. Entre las diversas actividades de preparación está la protección de los muebles de madera, particularmente aquellos que quedan expuestos a la intemperie como el caso de las mesas plegables.

 

Cuando ocurre la temporada de bajas temperaturas muchas veces debemos preparar nuestros hogares para ello. Lo más común es gestionar los sistemas de calefacción para mantener el calor en los espacios interiores, así como para calentar el agua que utilizamos en las diferentes tareas domésticas. Sin embargo, también debemos preocuparnos por el mobiliario del hogar, especialmente aquellos muebles que se exponen al exterior.

Durante el invierno, existen algunos elementos que amenazan con el bienestar, como el frío y la lluvia. Las personas logran escapar de ambos factores utilizando vestimenta adecuada, protegiéndose con la ayuda de paraguas, empleando sistemas generadores de calor y por supuesto, resguardándose en los espacios. Con los objetos no sucede lo mismo y, la exposición al agua y a las bajas temperaturas en algunos casos pueden amenazar con su deterioro.

En el caso de las mesas plegables, una de las principales ventajas es que existe la posibilidad de reducir su tamaño y llevarlas a un espacio cerrado, pero no siempre el usuario está en condiciones de hacer esto, ya sea porque la lluvia llega de forma repentina o porque no tiene suficiente espacio dentro de casa. Sea cual sea la situación, nuestro objetivo es presentarte algunas ideas de preservación de la mesa plegable, que te servirán incluso para aquellos objetos cuyo tamaño no puede reducirse y el resto del mobiliario que acostumbres a ubicar en la zona exterior del hogar.

 

 

Tu estilo de vida en invierno

Lo primero en lo que conviene pensar es sobre tu estilo de vida durante la temporada de invierno:

¿Acostumbras a salir de casa todos los días?

¿Pretendes emplear la mesa plegable o los muebles que tienes en el jardín dentro de casa?

¿Quieres proteger el mobiliario, pero a la vez no tienes espacio para guardarlo en una zona interior?

¿Esperas utilizar la mesa o las sillas algunas veces durante el invierno?

¿De cuánto tiempo dispones para el cuidado preventivo de tus muebles?

¿De qué materiales está hecha la mesa y el resto de los muebles?

Como puedes ver, el análisis es bastante minucioso y es lo que te permitirá actuar en consecuencia para que al finalizar el invierno, todos tus muebles estén en buen estado. Puede que tengas la mejor mesa plegable y los mejores muebles, pero si no puedes guardarlos en una zona interna, la exposición a la humedad será más alta y debes tomar medidas.

Por su parte, no es lo mismo preparar los muebles para guardarlos en un garaje que para emplear algunos de ellos dentro de casa o dejarlos relativamente a mano para cuando la lluvia o la nevada dé un respiro. Asimismo, si tu mesa es robusta y está hecha en metal, probablemente puede tolerar mejor el contacto con el agua en comparación con la madera, por eso cada uno de los aspectos mencionados resultan de gran importancia para determinar qué hacer y qué no.

 

Limpia la estructura

La limpieza de la estructura será la principal acción preventiva para proteger a tu mesa y demás objetos contra el invierno. Por eso, procede a llevarla a cabo. Esta limpieza no tiene el objetivo básico de retirar el polvo, sino que se trata de un proceso minucioso, pues la idea es eliminar cualquier tipo de elemento que propicie la humedad en el futuro. 

Al hacer esto, probablemente ya percibas la presencia de algunos hongos, telarañas o nidos de insectos, que son bastante negativos para el mueble, porque se alojarían en ellos durante el invierno. El proceso de limpieza debe llevarse a cabo utilizando agua, jabón neutro y una esponja. Deberás frotar con intensidad para retirar la mayor cantidad de residuos posibles.

 

Gestiona el secado en un nivel máximo

Después de lavar la estructura, debes gestionar su secado. Lo ideal es que este sea de forma natural, o sea, bajo el sol. De allí la importancia de hacer este procedimiento un tiempo antes de que las temperaturas comiencen a bajar demasiado y de que se produzcan las lluvias. Para llevar a cabo el proceso, basta con colocar la mesa o el mueble por varias horas expuesto al sol y si lo consideras necesario, puedes voltearlo para secar de mejor forma la parte interna. Ten presente que si queda cualquier rastro de humedad, la amenaza de aparición de hongos u otros agentes seguirá latente.

 

 

Aplica una capa de barniz

Una iniciativa práctica que puedes realizar es aplicar sobre el objeto una capa de barniz. Así, se disminuyen aún más las posibilidades de que la humedad haga algún estrago en el mobiliario. Además, esta iniciativa servirá para revitalizar la estructura, especialmente si está fabricada en madera.

 

Cubre con plástico y ajusta con cinta adhesiva

La medida más eficiente que muchas personas han aplicado es la de hacer una cobertura total del mueble, sea mesa o silla, empleando para ello una capa de plástico reforzado en las bases y con uniones por medio de cinta adhesiva. Lo bueno de esto es que puedes reciclar las bolsas que utilices en casa y si no, adquiere una lámina de plástico, sabiendo que podrás reutilizarla muchas veces.

En el caso de la mesa, silla o cualquier otro objeto que sea plegable, la cobertura con plástico debería hacerse de forma plegada. No obstante, esto dependerá también del espacio que tengas disponible y de si pretendes darle uso al mobiliario en los espacios internos.

 

Evita el contacto con el suelo

En el caso de que no cuentes con mucho espacio o que simplemente decidas colocar los muebles en el jardín, de nada servirá cumplir con el paso anterior, si no evitas que estos tengan contacto con el suelo, ya que el agua se posará en la parte inferior de la estructura. Procede a cubrir también las bases de la mesa o silla, y de ser posible, también emplea algún tipo de bloque para agregar altura y evitar que el agua penetre.

Estas medidas son bastantes simples y pueden ayudarte a proteger todo el mobiliario de tu jardín o espacios similares de una manera eficiente, así que procede a aplicarlas y pasa los días de invierno sin preocupaciones.