Última actualización: 17.09.19

 

Si eres un campista empedernido es importante que todos tus implementos de campamento se mantengan en buen estado, pues cada vez que se acerca el verano, es probable que sientas ganas de salir a acampar, por lo que es recomendable cuidar y mantener la carpa de forma adecuada para usarla siempre que queramos.

 

La carpa es uno de los elementos más importantes cuando vamos de excursión, pues es el lugar donde descansamos después de una larga caminata y nos protegerá de la intemperie, del viento, la lluvia y otros agentes externos, por lo que es necesario darle un tratamiento adecuado para que dure más tiempo, tanto para el montaje como cuando la guardamos. De esta manera se puede evitar que se deteriore rápidamente.

En este sentido, se debe tener presente que aunque hayas adquirido la mejor carpa del momento, estará expuesta a diferentes focos de infección, tales como el moho, la humedad, el viento, la suciedad, el polvo, entre otros, por lo que es necesario que tomes en cuenta nuestros sencillos consejos para cuidarla y mantenerla en buen estado. 

 

1. Montaje y revisión de la carpa

Es importante que mientras estés usando la carpa, trata en lo posible de no ensuciar su interior, evita entrar con tus zapatillas, coloca una lona en el suelo antes de montar la carpa, de esta forma protegerás la parte inferior de la carpa de posibles espinas, piedras, ramas, humedad, entre otros agentes que pudieran ocasionar roturas a la tela. Asimismo, es necesario antes de ingresar a la carpa abrir unos minutos la entrada para que el interior se ventile y así evitar el proceso de condensación.

Cuando estés desmontando la carpa ten presente, antes del almacenaje de esta, limpiar las varillas, estacas y parantes, para que estén libres de tierra, arena y de humedad, de manera que se encuentren secos y limpios. En caso de instalar la carpa en una zona con árboles, debes revisar que no hay ramas rozando el techo o que puedan caer sobre la carpa.

En el momento en que regreses de tu viaje, recomendamos que le eches un vistazo a la carpa montando el implemento en un lugar seco y debidamente limpio, donde puedas examinar si la carpa posee alguna rotura o presenta alguna falla, o si le falta alguna pieza, de manera que puedas llevar a cabo la limpieza de una forma tranquila y empleando todo el tiempo que sea necesario para la higienización de la carpa.

 

 

2. Erradica los insectos 

En este proceso, es importante desinfectar adecuadamente la carpa para eliminar todos aquellos insectos que pudieron haberse colado hasta tu casa en el interior de la carpa. Por ello, es necesario el uso de insecticidas aptos para ser usados en el hogar, preferiblemente de venta libre y de marcas comerciales conocidas. 

Para su aplicación es recomendable usar un tapabocas para evitar riesgos de intoxicación, presiona el rociador dentro de la carpa y deja pasar un tiempo prudencial para ingresar nuevamente a la carpa. Recuerda leer con detenimiento las instrucciones de uso del envase, tomando en cuenta las advertencias y las acciones en caso de ingestión involuntaria.

 

3. Limpiar el interior de la carpa

Después que se haya esparcido el olor del insecticida, es el momento de limpiar el interior de la carpa, para lo cual debes barrer, aspirar o sacudir, para que todos los elementos de polvo y suciedad sean eliminados. Después recoge los desperdicios que deberás tirar de forma inmediata en una bolsa hermética. Ten presente que, para limpiar el interior de la carpa, es recomendable utilizar un cepillo de cerdas suaves para eliminar las piedras o la tierra, no uses una escoba común porque es posible que se raye la zona del suelo de la carpa.

 

4. ¿Qué hacer con carpas con telas muy sucias?

No es recomendable lavar la tela de la carpa debido a que podría quitarse el tratamiento de impermeabilización que trae incorporado el producto, pero en casos de manchas difíciles, debes examinar la suciedad que tiene la tela y tratar de limpiarla con un cepillo de cerdas suaves sin presionar, para el caso de manchas orgánicas, es decir, de comidas, sangre, excremento, orina, entre otros. 

Si la mancha no sale, entonces puedes aplicar un jabón neutro y agua, pasando una esponja sobre la mancha hasta que caiga. Para el caso de manchas originadas por vómito, excremento u orina, es recomendable rociar la zona usando una solución de agua y vinagre para desinfectar. Para casos muy extremos, lo recomendable es llevar la carpa a alguna tintorería especializada en lavar este tipo de accesorios, de manera que la tela no se rompa si intentas lavarla en casa en tu lavadora. 

 

5. Nunca se debe guardar la carpa húmeda

Debes saber que cualquier elemento jabonoso que se haya aplicado a la tela de la carpa, o un aclarado deficiente, pudiera ocasionar la aparición de mal olor en la tela y, en ocasiones, puede ocurrir que la tela se pone amarillenta si se expone al sol para su secado. 

En este sentido, se recomienda que después de la aplicación de cada producto para la limpieza de la carpa, se debe cumplir con un proceso de acción, manteniendo la carpa montada o apoyada sobre el suelo, dejándola secar por su cuenta de forma natural en el exterior, siendo adecuado colocarla en un lugar con sombra y brisa, aunque puedes acelerar el proceso si usas algún ventilador o un dispositivo de aire caliente.

 

 

6. Utiliza algún producto impermeabilizante

No te olvides de aplicar algún producto impermeabilizante para rociar la tela de la carpa, siempre que la misma esté limpia y completamente seca, ello con la finalidad de contribuir a que la carpa sea resistente a la humedad y a los efectos de la lluvia mientras la estés usando. También, puedes aplicar algún producto retardante de llama, para aportar un extra de seguridad y proteger contra el fuego.

 

7. Almacenamiento de la carpa

Ahora viene el proceso de embalaje y almacenamiento de la carpa, siendo muy importante que se lleve a cabo de la manera adecuada, porque se trata de un producto elaborado a base de telas o lienzo, que pudiera ser proclive al acceso de bacterias y hongos; por lo que es necesario, que el plegado de la carpa sea cuidadoso y que se almacene en un sitio fresco, limpio, ventilado y seco, para evitar la proliferación de agentes infecciosos que pudieran empañar nuestra próxima aventura.